domingo 22 de marzo de 2026 15:14 pm
Search
Tu periódico digital en New York para todo el país, Latinoamérica y el Mundo!

«Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará» (Salmos 37:5). Este versículo es mucho más que un consejo: es una invitación de Dios a vivir libres de ansiedad, sabiendo que Él está a cargo de nuestro futuro.

1. Encomendar: Dejar en sus manos lo que no puedes controlar

«Encomendar» significa entregar algo valioso a otro. Dios nos pide que le entreguemos:

  • Nuestros planes (cuando fallan).
  • Nuestras preocupaciones (cuando el futuro es incierto).
  • Nuestras luchas (cuando las fuerzas flaquean).

No es una entrega pasiva, sino un acto de fe activa, donde reconocemos que Él tiene el control.

2. Confiar: La antídoto contra la ansiedad

El versículo no se queda en la entrega, sino que añade: «y confía en él». Confiar implica:

  • Soltar el control de lo que no depende de ti.
  • Creer que Dios obra, aunque no veas resultados inmediatos.
  • Descansar en su promesa, sin importar las circunstancias.

La ansiedad nace cuando queremos resolver todo por nuestra cuenta. Confiar es dejar que Dios actúe en su tiempo y de su manera.

3. «Y él hará»: La promesa que cambia todo

La parte más poderosa del versículo es la promesa: «y él hará». No es una posibilidad, sino una garantía. Cuando encomendamos nuestro camino a Dios:

  • Él abre puertas que nadie más puede abrir.
  • Él cierra caminos que nos llevarían al error.
  • Él transforma lo imposible en posible.
  • Él actúa en el momento perfecto, no en el nuestro.

¿Cómo vivir esto hoy?

Muchas veces cargamos con:

  • Deudas (¿cómo saldré de esto?).
  • Problemas familiares (¿cómo restaurar esta relación?).
  • Enfermedades (¿cuándo vendrá la sanidad?).
  • Incertidumbre (¿qué pasará mañana?).

Pero Dios nos dice: «No lleves esa carga solo. Encomiéndamela. Yo me encargaré».

Hoy, puedes:

  1. Hacer una lista de lo que te preocupa y entregárselo a Dios en oración.
  2. Dejar de lado la ansiedad y confiar en que Él obrará.
  3. Esperar con paz, sabiendo que Dios cumple lo que promete.

Cuando lo haces, experimentas algo extraordinario: la paz que supera todo entendimiento (Filipenses 4:7). Porque Dios no solo promete actuar, Él ya está obrando en tu vida, incluso en lo que no ves.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

doce + 9 =