miércoles 28 de enero de 2026 22:06 pm
Search
Tu periódico digital en New York para todo el país, Latinoamérica y el Mundo!

Un versículo que cambia tu perspectiva

El Salmo 27:1 es una de las declaraciones más poderosas de la Biblia sobre la confianza en Dios. David, su autor, no lo escribe desde la comodidad, sino desde la experiencia de haber sido perseguido, traicionado y acorralado por sus enemigos. Sin embargo, en medio de esas pruebas, él elige fijar su fe en Dios y declarar con audacia: «Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?».

Tres claves para vivir sin temor

  1. Dios es tu luz:

    • La luz en la Biblia simboliza guía, verdad y protección. Cuando David dice que Dios es su luz, está afirmando que, incluso en la oscuridad, Dios le muestra el camino, le revela la verdad y lo protege de los peligros ocultos.
    • Aplicación práctica: ¿Estás en un momento de incertidumbre? Dios no te dejará en la oscuridad. Ora y pide que Él ilumine tu camino. Su luz no solo te guía, sino que también expone las estrategias del enemigo para que no caigas en sus trampas.
  2. Dios es tu salvación:

    • La salvación aquí no se limita a la vida eterna, sino que incluye liberación en las batallas cotidianas. David experimentó cómo Dios lo libró de sus enemigos una y otra vez. Este versículo te recuerda que Dios no solo salva tu alma, sino que también actúa en tus circunstancias.
    • Aplicación práctica: ¿Enfrentas una lucha financiera, emocional o física? Dios es tu salvador en esa área. Confía en que Él está obrando, incluso cuando no ves resultados inmediatos. Su salvación puede llegar de formas inesperadas, pero siempre llega a tiempo.
  3. Dios es tu fortaleza:

    • La palabra «fortaleza» (en hebreo, ma’oz) significa refugio inquebrantable. No es solo que Dios te dé fuerza, sino que Él mismo es tu fortaleza. Cuando te sientes débil, Él es tu roca, tu escudo y tu sostén (Salmos 18:2).
    • Aplicación práctica: ¿Te sientes agotado o sin fuerzas? No confíes en tus propias capacidades. Entrega tu debilidad a Dios y permite que Él sea tu fortaleza. En tus momentos de mayor fragilidad, Su poder se manifiesta (2 Corintios 12:9).

Cómo aplicar este versículo en tu vida diaria

  • En momentos de incertidumbre: Declara: «Dios es mi luz».
  • En medio de las batallas: Declara: «Dios es mi salvación».
  • Cuando te sientes débil: Declara: «Dios es mi fortaleza».

Oración final

«Padre, hoy elijo confiar en Ti como mi luz, mi salvación y mi fortaleza. En medio de mis pruebas, sé que Tú estás conmigo. Cuando el miedo intente dominarme, recordaré que Tú eres más grande que cualquier problema. Te entrego mis temores y elijo descansar en Tu fidelidad. En el nombre de Jesús, amén.»


Hashtags: #Salmos27 #FeCristiana #ConfianzaEnDios #SinMiedo #FortalezaDivina #Devocional #PazEnCristo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *