Diversas voces históricas del Partido Demócrata han advertido sobre la necesidad de preservar la integridad de las primarias demócratas y evitar que organizaciones externas o ideológicas intenten imponer agendas que no representan el sentir amplio de la base del partido.
En ese espíritu, Nydia Velázquez, en declaraciones recogidas por medios nacionales como The New York Times, ha enfatizado que las primarias demócratas deben mantenerse libres de presiones del Partido Demócrata Socialista, particularmente en el contexto de la contienda municipal en Nueva York, donde figuras como el alcalde/candidato Zohran Mamdani han recibido respaldo de ese sector ideológico.
Ese mismo principio debe aplicarse con coherencia en el plano federal.
En Washington Heights, el Partido Demócrata Socialista también debe mantenerse al margen de las elecciones primarias que conciernen al congresista Adriano Espaillat, quien ha sido electo y reelegido por una amplia coalición demócrata diversa, trabajadora y moderada.
El congresista Espaillat no representa una agenda socialista, sino una visión pragmática, inclusiva y responsable del Partido Demócrata, alineada con las necesidades reales de su distrito y con los valores históricos de la comunidad dominicana, latina y afroamericana que representa.
Principio clave
👉 La coherencia política exige que, si el Partido Demócrata Socialista debe mantenerse fuera de unas primarias, debe hacerlo en todas, tanto a nivel municipal como federal.
Las primarias demócratas no son un laboratorio ideológico, sino un proceso democrático para elegir líderes que puedan ganar elecciones generales, gobernar con responsabilidad y representar a mayorías reales, no a minorías ideológicas organizadas.

