Luigi Mangione, de 27 años, fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional por el asesinato de Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare. El veredicto se basó en pruebas irrefutables, como videos de vigilancia, ADN y un manifiesto donde Mangione detallaba su plan y sus motivaciones.
El jurado no tardó en declararlo culpable de todos los cargos, tras lo cual los familiares de Thompson compartieron testimonios emotivos sobre la pérdida de un padre y un líder corporativo. Mangione, en su última declaración, criticó el sistema de salud sin mostrar arrepentimiento, lo que el juez consideró un agravante para la sentencia.
El caso no solo cerró con una condena histórica, sino que también generó un debate nacional sobre la seguridad de los ejecutivos y las desigualdades en el acceso a la salud. Tras el asesinato, las empresas del sector implementaron protocolos de protección más estrictos, mientras que el juicio expuso las frustraciones sociales que rodean estos temas.

