domingo 12 de abril de 2026 15:54 pm
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La primavera es sinónimo de alergias oculares, y para los usuarios de lentes de contacto, los riesgos se multiplican. Según el Dr. José Alberto Muiños de Miranza, el ojo rojo, el picor y el lagrimeo no siempre son inofensivos: pueden esconder conjuntivitis alérgica, infecciosa o incluso queratitis, complicaciones que —si no se tratan— pueden afectar la visión permanentemente.

¿Qué pasa cuando usas lentillas en primavera?

  • Alergenos adheridos: El polen y el polvo se acumulan en las lentes, irritando la córnea.
  • Sequedad ocular: El calor y el aire acondicionado reducen la lubricación natural del ojo.
  • Mayor riesgo de infecciones: La manipulación con manos sucias o el uso de agua no esterilizada introducen bacterias.

Consejos prácticos para evitar problemas

Límites de uso: Máximo 8-12 horas al día (nunca dormir con ellas).
Higiene extrema:

  • Lavarse las manos antes de tocar las lentes.
  • No usar agua del grifo para enjuagar (riesgo de Acanthamoeba).
    Lágrimas artificiales: Alivian la sequedad y el picor por alergias.
    Gafas de sol: Protegen de UV y alérgenos en exteriores.

¿Cuándo cambiar a otra opción?

Si sufres:

  • Intolerancia crónica a las lentillas.
  • Ojo seco severo.
  • Graduaciones muy altas (miopía/hipermetropía extrema).

Alternativas:

  • Lentes intraoculares (ICL): Reversibles y sin alterar la córnea.
  • Cirugía refractiva (LASIK): Para casos seleccionados (requiere evaluación).

Advertencia final

«Las lentillas son un dispositivo médico, no un accesorio. Su mal uso puede causar daños irreversibles«, advierte el Dr. Muiños. Siempre consulta a un oftalmólogo ante síntomas persistentes.

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