Albany; Nueva York. — El asambleísta estatal George Alvarez (AD78) quien representa el distrito 78 de El Bronx, presentó esta semana un nuevo proyecto de Ley con el que buscafortalecer la protección de las personas que asisten a servicios religiosos y ejercen su fe sin intimidación ni interrupciones en los alrededores de los lugares de culto.
La propuesta legislativa, identificada como A10548, busca enmendar la ley penal del Estado de Nueva York para ampliar la definición del delito de interferencia criminal con el acceso a lugares de culto religioso.
La medida tiene como objetivo garantizar que los fieles puedan entrar y participar en servicios religiosos sin enfrentar obstrucción, acoso o intimidación.
De acuerdo con el proyecto, grupos de dos o más personas que estén manifestándose o preparándose para manifestarse deberán mantener una distancia mínima de 100 pies de los lugares de culto religioso, incluyendo sus entradas, accesos a estacionamientos y vías de acceso.
La iniciativa busca equilibrar el derecho a la libre expresión con la necesidad de proteger el acceso pacífico de los creyentes a sus espacios de oración.
El proyecto también establece una definición más clara de “lugar de culto religioso”, describiéndolo como cualquier edificio, estructura o espacio utilizado principalmente para servicios religiosos, oración o reuniones de carácter religioso, incluyendo sus entradas, salidas y áreas públicas adyacentes.
Asimismo, la legislación modifica disposiciones relacionadas con los delitos de interferencia criminal, estableciendo que una persona que cometa este delito después de haber sido previamente condenada por una infracción similar podría enfrentar cargos de interferencia criminal en primer grado, lo que se mantiene clasificado como un delito grave de Clase E.
El proyecto cuenta con el copatrocinio de los asambleístas Kalman Yeger y Simcha Eichenstein.
De ser aprobado, el proyecto de ley entraría en vigor sesenta días después de convertirse en ley, permitiendo tiempo para que las autoridades y las comunidades se preparen para la implementación de estas nuevas disposiciones.
La propuesta reafirma el compromiso del estado de Nueva York de garantizar que los templos y centros de culto continúen siendo espacios seguros, accesibles y respetuosos para la oración, la práctica de la fe y el encuentro comunitario.

