Barcelona, España. —
El arquitecto, autor y activista dominicano Rodolfo R. Pou participó como conferencista invitado en el programa académico de “El Valor de Ser Arquitecto”, encuentro internacional dedicado a la proyección de la arquitectura dominicana celebrado del 25 al 27 de junio en la ciudad de Barcelona, España.
La actividad tuvo lugar en La Pedrera, la emblemática obra de Antoni Gaudí, y formó parte de la programación previa al Congreso Mundial de Arquitectos UIA Barcelona 2026, considerado el principal foro global para el debate sobre arquitectura, urbanismo, patrimonio y desarrollo urbano, con representación de más de cien países y la participación de instituciones académicas, profesionales y gubernamentales de alto nivel.
Durante el evento, la arquitectura dominicana ocupó un espacio de relevancia internacional mediante una agenda que integró cine documental, exposición fotográfica y conferencias magistrales. El programa incluyó la presentación del documental “Tiempo y Forma: Arquitectura Dominicana”, la exposición “Del Caribe al Mediterráneo” y una serie de ponencias encabezadas por destacados profesionales dominicanos.
En ese contexto, Pou presentó la conferencia “¿Habitar o Pertenecer? Construyendo el Espacio de la Diáspora”, una reflexión sobre los desafíos que enfrentan la arquitectura y el urbanismo en un mundo marcado por la movilidad humana, las migraciones y las identidades transnacionales.
Ante un auditorio compuesto por arquitectos, académicos y profesionales de diversas nacionalidades, el conferencista planteó una pregunta que sirvió de eje central a su intervención: “¿Estamos diseñando espacios para habitar o estamos diseñando espacios para pertenecer?”
A partir de esa interrogante, desarrolló una visión que vincula la arquitectura con las transformaciones sociales producidas por las diásporas contemporáneas, argumentando que las ciudades del siglo XXI deben responder no solamente a necesidades funcionales, sino también a las complejas realidades culturales y humanas de poblaciones que viven entre múltiples territorios.
“Se puede habitar sin pertenecer. Pero no se puede construir ciudad sin pertenencia”, afirmó Pou durante su exposición, al destacar que el arraigo, la identidad y el reconocimiento son elementos tan importantes para la construcción urbana como la infraestructura o la vivienda.
El arquitecto sostuvo que la diáspora constituye una de las fuerzas más influyentes en la transformación de las ciudades contemporáneas y cuestionó la tendencia histórica de diseñar espacios urbanos como si las personas estuvieran vinculadas a un único territorio. Según explicó, millones de individuos mantienen hoy conexiones simultáneas con distintos países, ciudades y comunidades, generando nuevas formas de ciudadanía, participación económica e identidad cultural.
A lo largo de la conferencia, Pou compartió además elementos de su propia experiencia personal como miembro de la diáspora dominicana, describiendo una trayectoria marcada por desplazamientos entre Nueva York, Miami y Santo Domingo. Esa vivencia sirvió como punto de partida para reflexionar sobre la diáspora como una condición continua y no simplemente como un evento migratorio aislado.
“La diáspora vive en un espacio intermedio entre origen y destino, entre memoria y adaptación, entre identidad y oportunidad”, expresó. “Es una realidad que no aparece en los mapas, pero que organiza millones de vidas y está redefiniendo la manera en que entendemos nuestras ciudades”.
Uno de los conceptos centrales de la presentación fue el denominado “lenguaje urbano”, entendido como el conjunto de mensajes que transmiten las decisiones de planificación y diseño. Desde la configuración de una plaza hasta la ubicación de un mercado o la posibilidad de emprender un negocio, cada decisión urbana comunica quién ha sido considerado dentro de la ciudad y quién ha quedado fuera de ella.
Pou argumentó igualmente que las comunidades migrantes suelen convertirse en agentes activos de transformación urbana, adaptando espacios existentes y generando nuevas funciones sociales. Iglesias convertidas en centros comunitarios, restaurantes transformados en redes de apoyo o pequeños comercios que sirven como puntos de encuentro cultural fueron algunos de los ejemplos citados durante su intervención.
Al referirse a ciudades como Nueva York, Miami, Madrid, Londres, París, Barcelona y Santo Domingo, destacó que muchas de las zonas más dinámicas e influyentes de estas urbes han sido moldeadas por comunidades migrantes que terminaron convirtiéndose en coautoras de la ciudad.
Como conclusión, Pou propuso tres principios para la arquitectura y el urbanismo contemporáneos: diseñar para la pertenencia, diseñar para la adaptación y diseñar para la conexión transnacional. A su juicio, estos enfoques serán determinantes para construir ciudades capaces de responder a las complejidades humanas del siglo XXI.
“La movilidad ya no es la excepción; es una de las condiciones fundamentales de nuestro tiempo”, señaló. “Por ello, el desafío de nuestra generación consiste en diseñar espacios donde moverse no signifique perderse y donde cambiar de lugar no implique dejar de pertenecer”.
La participación de Rodolfo Pou formó parte de un programa académico que también reunió a reconocidas figuras dominicanas de la arquitectura y el pensamiento urbano, entre ellas Omar Rancier, Daniel Pons, René Mateo, Mizoocky Mota, Michel Valdez y José Daniel Romero.
La presencia dominicana en Barcelona constituyó una importante vitrina internacional para el talento arquitectónico nacional y reafirmó el valor de la arquitectura como instrumento de diálogo entre culturas, territorios y comunidades. Asimismo, proyectó la contribución de la República Dominicana al debate global sobre el futuro de las ciudades, fortaleciendo la presencia de la arquitectura dominicana en uno de los escenarios profesionales más importantes del mundo.
Arq. Rodolfo R. Pou es el Presidente del Consejo Directivo de Diaspora & Development Foundation -DDF en Estados Unidos. Pou es, además, articulista, autor y experto en temas sobre las diásporas.

