miércoles 15 de julio de 2026 19:53 pm
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Si tu conexión WiFi no funciona como esperas, es posible que estés siendo víctima de algunos de los «enemigos ocultos» que afectan la señal sin que te des cuenta. Alex Hills, pionero en el desarrollo de redes WiFi y autor del libro «Wi-Fi y los chicos malos de la radio», identifica una serie de factores cotidianos que pueden estar arruinando tu experiencia en línea. Aunque el WiFi es una tecnología que ha cambiado nuestras vidas, su rendimiento puede verse seriamente afectado por objetos y situaciones que ni siquiera sospechamos.

Uno de los problemas más comunes es la interferencia del microondas. Durante años, los astrónomos en Australia se desconcertaron por misteriosas señales de radio que afectaban sus telescopios. Finalmente, descubrieron que el culpable era el microondas de la oficina, que emitía ráfagas de energía cada vez que alguien lo usaba. Esto ocurre porque el WiFi y los microondas operan en la misma banda de frecuencia de 2.4 GHz. Aunque los microondas modernos están mejor blindados, los modelos antiguos o aquellos con puertas mal cerradas pueden filtar ondas que interfieren con la señal. Hills recomienda, si tienes un microondas viejo, evitar usarlo mientras estás en una videollamada o descargando archivos importantes. También sugiere cambiar a la banda de 5 GHz si tu router lo permite, ya que es menos susceptible a este tipo de interferencias.

Otro enemigo silencioso es el acuario. El agua, especialmente en grandes cantidades, absorbe las ondas de radio que transmite el WiFi. Si tienes una pecera entre tu router y el dispositivo que estás usando, es probable que la conexión se vea debilitada o incluso interrumpida. Este fenómeno, conocido como «efecto sombra», también ocurre con paredes gruesas de ladrillo o hormigón. Para solucionarlo, Hills recomienda colocar el router en el centro de la casa y a la mayor altura posible, evitando obstáculos en la línea directa de transmisión. Si el problema persiste, una red en malla (mesh) o un extensor de WiFi pueden ayudar a distribuir la señal de manera más eficiente.

Los espejos y superficies reflectantes también pueden ser un problema. Las ondas de radio, al igual que la luz, rebotan en superficies planas y metálicas, como espejos, televisores o paredes con láminas metálicas. Esto puede causar interferencias y crear zonas sin cobertura en el hogar. Si notas que hay áreas donde la señal es débil, revisa si hay algún espejo o superficie reflectante en el camino directo entre el router y el dispositivo. Una solución sencilla es reubicar estos objetos o, si no es posible, utilizar un extensor de WiFi para mejorar la cobertura.

Incluso el clima extremo puede afectar tu conexión. Aunque la lluvia no suele ser un problema para el WiFi en interiores, las nevadas intensas pueden dañar la infraestructura que abastece a tu hogar, como cables o antenas parabólicas, especialmente si dependes de una conexión por satélite. Hills, quien actualmente trabaja en Alaska conectando comunidades remotas, sabe que en casos extremos incluso hay que limpiar la nieve de las antenas con una pala para recuperar la señal. Además, el calor extremo puede causar problemas indirectos, ya que el aumento en el uso de la red (por ejemplo, cuando todos en casa están consumiendo contenido en línea al mismo tiempo) puede saturar el ancho de banda.

Para optimizar tu señal WiFi, Hills recomienda seguir estos pasos:

  1. Colocar el router en una posición central y elevada dentro del hogar.
  2. Evitar obstáculos como paredes gruesas, acuarios o espejos en la línea directa entre el router y el dispositivo.
  3. Utilizar la banda de 5 GHz si tu router lo permite, ya que es menos susceptible a interferencias.
  4. Considerar el uso de una red en malla (mesh) o un extensor de WiFi si la cobertura es insuficiente.
  5. Mantener el microondas en buen estado y evitar usarlo mientras se realizan actividades que requieren una conexión estable.

Con estos ajustes, podrás disfrutar de una conexión más estable y eficiente, evitando los «chicos malos» que acechan tu señal WiFi.

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