La inauguración de una estatua de Lionel Messi en Puerto Cabello, Venezuela, este fin de semana ha generado un intenso debate en el país. El monumento, que homenajea al astro argentino, fue instalado en un espacio público recién remodelado y ha captado la atención de medios internacionales. La escultura, de tres metros de altura, representa a Messi con el uniforme de la selección argentina y levantando el trofeo de la Copa del Mundo 2022.
Las autoridades de Carabobo defendieron el proyecto como una forma de fomentar el deporte infantil y embellecer el entorno comunitario del litoral. Sin embargo, el proyecto ha sido fuertemente criticado por líderes sociales, quienes argumentan que los fondos podrían haber sido utilizados para resolver problemas urgentes, como el suministro de agua potable y las fallas en el servicio eléctrico que afectan a las comunidades cercanas.
En plataformas digitales, muchos usuarios compartieron imágenes del acto inaugural, pero también cuestionaron la decisión de erigir un monumento a un deportista extranjero en lugar de a atletas locales. Este tipo de iniciativas no son nuevas en la región: en los últimos años, se han instalado estatuas de figuras globales del deporte, como Diego Armando Maradona, y representaciones de la Vinotinto.
A pesar de las críticas, decenas de familias visitaron el paseo costero para tomarse fotos con la estatua de Messi. Para muchos aficionados, el monumento es un punto de interés turístico. Sin embargo, organizaciones vecinales han solicitado mesas de trabajo para transparentar los costos de estas obras y exigir mejoras en la infraestructura básica.
El debate sobre el uso de recursos públicos y el valor simbólico de los ídolos internacionales sigue siendo un tema central en la agenda de la costa venezolana. Queda por ver si las críticas ciudadanas influirán en las futuras decisiones sobre proyectos de ornato público en el municipio.

